domingo, 16 de enero de 2022

17 de enero de 1981

Hace 41 años falleció mi madre. Se fue a la casa del Señor una mañana fría. de invierno. Estába en el exilio.

Había salido de Nicaragua después de los sucesos de 1979. Yo logré verla unos días antes de su fallecimiento y traer sus restos a Nicaragua.

Uno nunca olvida a sus seres queridos. Se acostumbra a vivir sin ellos. No creo que haya pasado un día en estos 41 años que no haya pensado en ella y orado por ella.  Tengo tantos recuerdos de ella que sería imposible narrarlos todos, recuerdo cuando ibamos a misa a la Iglesia de San Antonio, hoy destruida por el terremoto de 1972.

Hoy le dedico una lágrima y una intención en la misa dominical en la Divina Misericordia. 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

17 de Noviembre de 1946

 Un día como hoy, 17 de Noviembre, hace 75 años recibí por primera vez el sacramento de la Eucaristía. Recibí y ofrecí mi Primera Comunión como se estilaba decir en aquella época.

Fue en la capilla del Colegio La Inmaculada donde yo estudiaba el segundo grado de primaria. La foto adjunta muestra parte de la concurrencia que me acompañó ese día. En la extrema izquierda están mis padres, a la derecha están dos religiosas Josefinas que en esa época regentaban el Hospital General de Managua.

Junto a mí se ubica Madre Pía religiosa del Colegio La Inmaculada quien me preparó para recibir el sacramento y me asistió durante la ceremonia.

Después de la ceremonia mis padres ofrecieron un desayuno en nuestra casa de habitación al cual asistieron mis amigos de escuela y los amigos de mis padres. 



miércoles, 6 de junio de 2018

In Memoriam: Dr. Tomás Pereira Argüello (1897-1968)

El 6 de junio de 1968, hace 50 años, murió mi padre el Dr. Tomás Pereira Argüello. El Dr. Pereira había nacido en León en 1897. Era hijo de Tomás Pereira Castellón y de Luisa Mercedes Argüello Prado. A los 10 años de edad sus padres lo enviaron a Francia donde hizo sus estudios de secundaria en la Eçole de Soréze, Tarn, France, cerca de Toulouse, y en el Colegio Benedictino de Montpellier donde obtuvo su título de bachiller. En 1914 inició sus estudios de medicina en la Universidad de Montpellier. Habiendo estallado la Primera Guerra Mundial tuvo que salir de Francia sin haber completado sus estudios.
Dr. Tomás Pereira en 1921

De Francia se dirigió a Estados Unidos donde se graduó de médico en 1921 en la Universidad de Georgetown en Washington, D.C. Después de algunos años de residencia en hospitales de Washington regresó a León en 1925.

Contrajo matrimonio en 1930 con la dama leonesa Berta Deshon Bermúdez hija de Jorge Deshon Morales y de Gregoriana Bermúdez. 

Años más tarde trasladó su residencia a Managua donde ejerció su profesión de médico y cirujano hasta su muerte a los 71 años de edad.

El matrimonio Pereira-Deshon tuvo dos hijos: Edgar José Pereira Deshon casado con Daly Guadalupe Alemán y María Luisa casada con el Dr. Roberto Incer Barquero.

Según relata el Dr. Mario Flores Ortiz, el Doctor Tomás Pereira, fue el iniciador de la neurocirugía en Nicaragua. En un artículo publicado en La Prensa de Managua, el 13 de junio de 1968, pocos días después de su muerte, el Dr. Flores Ortiz dice lo siguiente:

"En la década del 50 al 60 tuvo lugar uno de los procesos más importantes en la historia de la        medicina nacional. Como resultado del impulso que en su corta vida dio la Universidad Central a la enseñanza médica, tanto en aspectos técnicos como prácticos, surgió una conciencia más amplia y científica para apreciar los problemas médicos nacionales, la diferenciación de la actividades médicas, la práctica de las especializaciones, fue uno de los fenómenos característicos de este período."
Dr. Tomás Pereira en 1961

"El Doctor Tomás Pereira, después de una exitosa práctica de la cirugía general, se dispuso a cooperar en los territorios más estrechos y exigentes de la medicina especializada. Los Dres. Tomás Pereira y Emilio Alvarez Montalván, elaboraron el primer informe sobre una intervención cerebral practicada en Nicaragua y expuesta en un Congreso Médico y publicado en la revista oficial de la Asociación Médica. Posteriormente, en las sesiones clínicas que en aquella época tenían lugar en una modesta aula del viejo Hospital General, el Dr. Pereira fue exponiendo sus progresos en la cirugía nerviosa. Él fue quien por primera vez y con éxito, intervino en la hipófisis, extirpó tumores cerebrales, practicó arteriografías, abriendo las puertas a una zona de la anatomía más delicada que hasta entonces había estado sellada para la cirugía nacional."

El Dr. Róger Díaz Estrada en su libro titulado "Mis Memorias y Medicina en Nicaragua" dice lo siguiente: "El doctor Tomás Pereira era un cirujano general de amplia preparación quirúrgica con dominio de la neurocirugía, de una gran cultura y de agradable conversación, era jefe de uno de los Servicios de Cirugía General del Hospital General de Managua.
A los internos de aquel tiempo nos gustaba asistir a sus cirugías de cráneo, verlo trabajar en el cerebro, confirmaba su dominio de la anatomía y de la clínica."





viernes, 4 de mayo de 2018

El ciclo de la vida

Cuando llegamos al uso de razón nos damos cuenta, sin que nadie nos lo enseñe, del misterio del ciclo de la vida. Aprendemos que lo que nos rodea no es estático, que envejecemos, que cambiamos con el tiempo y que eventualmente morimos. Todo a nuestro alrededor va cambiando, desapareciendo lo conocido y apareciendo otras personas y cosas que nos sorprende. Al cabo de los años nos sentimos solos, conscientes que pronto nos iremos. Los que creen que el mundo es estático se llevaran una gran sorpresa.

domingo, 15 de abril de 2018

León entre 1930 y 1960

Algunos amigos me han pedido que publique algunas fotos y recuerdos de León antes de que comenzaran a retocar las iglesias. Algo así como las imágenes de cuando éramos jóvenes hace casi siete décadas.

Pues bien, trataré de reconstruir ese pasado utilizando fotos tanto del archivo fotográfico de mi padre como de las fotografías que yo tomé en mi juventud.

Si recuerdan León fue escenario de cruentas batallas en el siglo XIX. Fue invadida por hondureños y salvadoreños y fue campo de batalla de guerras civiles entre los partidarios de Jerez y de Martínez.

Esas luchas ocasionaron destrucción en las iglesias. Causaron grandes daños a la Iglesia de Subtiava y le destruyeron la cúpula de su torre. A mediado de los años 1930 así lucía la Iglesia de San Juan Bautista de Subtiava.



Fue hasta en los años 1950 que se reconstruyó la cúpula de la torre y de nuevo la iglesia volvió a lucir toda su elegancia y majestad. La siguiente fotografía es de los años 1950.


León ara una ciudad tranquila y apacible como puede apreciarse en esta foto de la 1a Avenida Oeste tomada en 1940.


Nótese que todavía no existía el edificio principal de la Universidad que fue construido en 1947.

La iglesia de la Recolección a mediados de la década de los treinta lucía así.


Cuando veo esta foto pienso en ese ciudadano que quedó captado para siempre. ¿Quién habrá sido? Evidentemente se cruzó con mi padre quien tomó la foto. Tal vez ninguno se dio cuenta de la presencia del otro.

El Parque Jerez era un oasis de tranquilidad. Pocas personas y menos vehículos transitaban por ese lugar.


Y por último nuestra antigua Catedral antes de que la blanquearan.


Espero que este breve repaso por León a mediados del siglo XX les haya gustado. Les pongo un collage para que si lo desean puedan bajarlo e imprimirlo.


Gracias por su atención.


















sábado, 31 de marzo de 2018

Martes Santo 31 de marzo de 1931

Ya han pasado 87 años desde aquel martes santo en que un terremoto destruyó la Managua de entonces. En mi infancia oía hablar de aquel terremoto. Apenas habían pasado 10 años y el recuerdo era fresco. Mis mayores hablaban de las personas que habían muerto, de los edificios caídos, de dónde estaban ellos cuando ocurrió el sismo.
Mis padres en León no sufrieron daños materiales pero mi padre como médico tuvo que trasladarse inmediatamente a Managua para atender heridos.
Él me contaba que de la estación del ferrocarril pasaban directamente a atender heridos y eran varios días con poca comida y poco sueño hasta que los relevaban.
Pasó varias semanas de intenso trabajo médico hasta que la situación se normalizó y pudo regresar a León.
Nunca me imaginé que años más tarde iba a vivir la realidad de un terremoto en Managua. En 1972 cuando ocurrió el segundo gran terremoto del siglo XX que destruyó Managua, habían pasado 42 años del terremoto del 1931. Todavía existían terrenos baldíos que nunca fueron reconstruidos después de 1931. Otros estaban ocupados por gasolineras.


En la foto adjunta puede verse que en el costado este del Palacio Nacional, contiguo al Arzobispado de Managua había un terreno esquinero que nunca se reconstruyó. También, en el costado oeste, por el lado de la Avenida Central (más tarde Roosevelt) había otro terreno, no construido, a todo lo largo de la cuadra solamente ocupado por la Gasolinera Esso Gran Hotel.
Hoy a los 87 años del terremoto del primer terremoto de Managua y a 45 del de 1972, recordemos estos eventos que de una forma u otra han marcado nuestras vidas.

martes, 23 de enero de 2018

Managua a mediados del siglo XX

En 1950, según las estadísticas, Managua tenía 100,000 habitantes. Yo tenía 11 años y estaba en sexto grado en el Instituto Pedagógico de Managua, hoy Colegio La Salle.

Managua estaba gobernada por el Ministro del Distrito Nacional quien tenía su sede en un edificio llamado el Palacio del Ayuntamiento.

Palacio del Ayuntamiento, Managua, 1950

Este curioso edificio había sido construido después del terremoto de 1931 y tenía un gran parecido al Templo de Minerva.

Había muy poco tráfico de vehículos en Managua. En mis ratos libres yo recorría la calles de Managua con mi cámara fotográfica y estampaba para el recuerdo la imágenes de la ciudad capital de Nicaragua.

Palacio Nacional, sede del Congreso de la República

El Congreso de la República sesionaba en este edificio. El Palacio Nacional había sido construido después del terremoto de 1931 y afortunadamente todavía existe como  Palacio de la Cultura. En un día de mucha actividad, apenas unos cuantos carros se estacionaban en la Plaza de la República.

Catedral de Managua en 1954

La Catedral de Managua estaba en construcción cuando ocurrió el terremoto de 1931. Fue consagrada como Catedral en 1944. Muy pocos vehículos pasaban por la plaza en los primeros años de la década de los 1950.

Estatua Ecuestre del General Somoza.

El General Anastacio Somoza García era Presidente de Nicaragua. Él se mandó a erigir una estatua ecuestre enfrente al Estadio Nacional que se llamaba Estadio Somoza.

Estatua Ecuestre Gral. Somoza.

En esa época se decía que el General Somoza había comprado en Italia una estatua de Mussolini y que la había traído a Nicaragua para erigírsela en su nombre.  Hay personas que decían que sólo le habían cambiado la cabeza. La estatua fue demolida en 1979 y el pedestal usado para una estatua de Sandino montando un burro.

Edificio del INSS en construcción.

Mientras tanto, Managua se modernizaba y se construían edificios para albergar a la creciente burocracia gubernamental.

Parque Darío y Club Managua.

Mientras que Managua crecía, la ciudad seguía siendo tranquila y segura con lugares apacibles para pasar una tarde como el Parque Darío a orillas del Xolotlán.













viernes, 12 de enero de 2018

El Momotombo


Vista del Momotombo desde la carretera sur.

Una tarde, viajando de Diriamba a Managua me encontré con esta magnífica vista del Momotombo. Estábamos entre los kilómetros 19 y 20 de dicha carretera.

Eso fue hace más de 40 años. Hoy el árbol ya no existe, el lugar es un basurero. Nada de la vegetación que se ve en primer plano existe. Todo está seco.

Si pasa por ahí deténgase un rato y reflexione en el daño que le hacemos a la naturaleza.

 





viernes, 22 de diciembre de 2017

De calendarios y efemérides

22 de diciembre de 2017.

Hoy se cumplen 45 años del terremoto que destruyó Managua el 22 de diciembre de 1972. Por una matemática precisa del calendario, hoy cae en viernes, igual que aquel fatídico día de 1972.

El calendario se repite inexorablemente en ciclos de 28 años siguiendo la secuencia 6, 5, 6, 11. Hoy estamos a 45 años de 1972, o sea un ciclo completo de 28 años, más 6+5+6 = 28+17=45. No volverá a ser viernes 22 de diciembre hasta dentro de 11 años, en 2028.

Recuerdo con toda precisión todo lo que hice ese viernes 22 de diciembre de 1972. Me levanté temprano. Me dirigí al Aeropuerto Las Mercedes para esperar el vuelo de LANICA que llegaba a las 8:20 AM. Tenía que saludar a alguien que llegaba en ese vuelo.

Después de cumplir mi cometido pasé por el centro de Managua que estaba abarrotado de compradores ya que era el último día de compras antes de Navidad.

Regresé a casa a almorzar y luego pasé la tarde descansando ya que por la noche tenía que asistir a una boda en Masaya. Mi esposa estaba en casa de su madre haciendo el tradicional rompope y relleno de Navidad. Contraían matrimonio Lía Verónica Hueck, hija de Cornelio y mi compañero de estudios de INCAE José Velázquez. Yo estaba cursando el segundo año de la Maestría en INCAE.

Esa noche Dolly y yo viajamos a Masaya en el auto de mi cuñado Roberto Incer Barquero, casado con mi hermana Marisa, y como ellos se regresarían temprano hicimos arreglos con Carlos Siles y su esposa para el viaje de regreso.

La boda de José y la hija de don Cornelio es tal vez la más elegante y suntuosa boda a la cual he asistido, antes y después del acontecimiento. Como prominente líder político don Cornelio había reunido a una buena cantidad de ministros y altos funcionarios de estado. Estábamos casi todos los compañeros de estudio nicaragüenses. En la fiesta había de todo para comer, beber y bailar. Todos estábamos vestidos de riguroso smoking negro. Nos movíamos de un lado a otro saludando y departiendo con los asistentes. Los novios lucían felices y radiantes.

A eso de las 10 de la noche, la hora exacta no la puedo precisar ya que en la alegría de la convivencia no consulté mi reloj, un fuerte temblor sacudió el inmueble donde estábamos gozando de tan maravillosa fiesta. No se había servido la cena todavía y ya los asistentes comenzaban a alinearse para servirse el buffet. Los elegantes meseros se disponían a servir los manjares.

El temblor se sintió fuertísimo en aquellas casas masayenses. Inmediatamente cundió el pánico y el desorden. Todos buscaban las puertas. Mucha gente se dirigió a sus vehículos y simplemente se largó sin despedirse. En vista que el temblor no se había repetido y que no había daños visibles, Dolly y yo que estábamos en una mesa con Carlos y su esposa nos quedamos un rato más siguiendo siempre el principio que hay que evitar las salidas multitudinarias y esperar para salir después con calma. Mi cuñado y hermana ya se habían retirado

Tratamos de obtener información de algunos conductores de vehículos estatales que tenían radio ya que los teléfonos no funcionaban y todavía no había celulares ni otro medio de comunicación. Los radios daban noticias alarmantes de diferentes puntos de Managua. La población estaba alarmada en la capital y se volcaba a las calles y plazas. Se hablaba de que la carretera a Masaya estaba cortada por zanjas y que se habían abierto hoyos en varios lugares.

 Decidimos venirnos a Managua, Carlos y su esposa iban hasta Poneloya para iniciar sus vacaciones de Navidad, nos pasarían dejando por nuestra casa en el Reparto Bolonia cerca de la Casa Nazareth en Managua.


Viajamos sin novedad hasta nuestra casa en Managua. Encontramos a nuestros hijos sentados en la acera fuera de la casa, con los empleados que cuidaban de ellos, habían salido por el temblor y estaban atemorizados por no saber de sus padres. Tom tenía 6 años, María José 4 y Dolly 2. Nuestra hija menor Dolly se quejaba que la habían despertado y sacado a la calle por gusto y acusaba a la empleada de no dejarla entrar a la casa, ella no había sentido el temblor.

Eran como las 11 de la noche cuando llegamos a casa, no habíamos cenado, teníamos hambre y decidimos que como todo ya había pasado iríamos a cenar al Restaurante Los Gauchos, ubicado a la intersección del Paseo Tiscapa y la carretera a Masaya. Salimos para Los Gauchos y todavía tuvimos tiempo de cenar e iniciar nuestro viaje de regreso a la casa antes de las 12 y 25 AM hora del gran terremoto.

Apenas habíamos salido de Los Gauchos, nos aproximábamos a la intersección de la carretera a Masaya y el Paseo Tiscapa, ahí teníamos que hacer el alto ya que el Paseo Tiscapa tenía la preferencia. Disminuí la velocidad al acercarme a la intersección y de pronto sentí que no podía controlar el carro. Logré para completamente el carro y de repente vi que pasaban frente a mí árboles, las bancas de concreto que había alrededor del Paseo Tiscapa se precipitaban en la laguna y los carros que iban enfrente de mí se detenían bruscamente.

Un árbol cayó justo enfrente de un auto que venía adelante de nosotros obstaculizando la pasada. La caída del árbol fue segundos antes que pasara el vehículo, un segundo más tarde y hubiera caído sobre el vehículo. Era un árbol grueso y podría haber causado daño a los pasajeros del vehículo. Salió el conductor asustado y lo logré identificar, era el Dr. Ignacio Chávez Diaz que había sido mi profesor en el Instituto Pedagógico de Managua. No era momento de saludar, la vía estaba obstruida, había que regresar y buscar otra ruta para llegar a nuestra casa.

Muchas de las vías que conocemos actualmente todavía no estaban construidas. Regresamos sobre la carretera a Masaya hasta la intersección con la calle de acceso a la UCA que era de tierra. Pasamos frente a la UCA y llegamos hasta la intersección con el camino que conduce al Nejapa Country Club, hoy rotonda del periodista, doblamos a la derecha sobre dicha ruta y llegamos hasta lo que hoy es rotonda del Huehuense, pasamos por el costado del Hospital del Retiro y luego por la avenida que conduce al Estadio Nacional llegamos hasta nuestra casa.

Durante el lento trayecto desde el Paseo Tiscapa donde estábamos en el momento del temblor fuerte que destruyó Managua hasta nuestra casa nos tomó cerca de una hora. Había una profunda obscuridad que nos impidió ver detalles. Todo parecía normal, pero en obscuridad. Como era zona despoblada tampoco oímos gritos o movimiento de personas.

Al llegar a nuestra casa y reunirnos con nuestros hijos comprobando que estaban ilesos comenzamos a oír gritos y a ver gente que pasaba diciendo que había tales y cuales daños. No había ni luz, ni agua, ni teléfonos. Tampoco nos atrevíamos a entrar a la casa. Nos sentamos alrededor de la puerta principal y en la profunda obscuridad aguardamos la madrugada.

Aproximadamente a las 4 de la mañana llegó un vehículo del Banco Central anunciándonos que nuestros familiares que vivían en casa de mi hermana estaban todos ilesos. Al poco rato llegaron las hermanas de Dolly para informarnos sobre sus padres. Ellos estaban bien pero no quisieron moverse de su casa.

Al amanecer pudimos comprobar los daños de nuestra casa, eran extensos lo cual hacían la casa temporalmente inhabitable, sin embargo, no había ningún peligro de mayores daños o derrumbes y pudimos entrar a alistar algunas pertenencias antes de trasladarnos a otro lugar.

Los daños en la casa de los padres de Dolly eran mayores y en la casa de mi hermana y su esposo casi no había daños. Temprano de la mañana y en el vehículo del BCN avanzamos un poco hacia las Calles Colón y 27 de mayo y comenzamos a darnos cuenta de los daños y de la mortandad que había ocurrido. No nos atrevimos a entrar al centro de la ciudad, sin embargo, nos llegaron noticias de personas que venían del centro de rescatar a familiares que la destrucción era casi total.

Nos comenzamos a enterar de familiares y amigos que habían muerto y de las operaciones de rescate que se llevaban a cabo. Algunos familiares de Dolly llegaron de Diriamba y nos ofrecieron refugio en sus casas en esa ciudad.

Por la tarde decidimos trasladarnos a Diriamba. Íbamos en nuestro pequeño auto Opel nosotros dos, nuestros tres hijos y algunas pertenencias esenciales para sobrevivir unos cuantos días esperando poder regresar a Managua o bien buscar un lugar de refugio permanente. La fila de carros era interminable, teníamos poca gasolina ya que no habíamos planeado ningún viaje fuera de la ciudad. La fila de carros avanzaba lentamente por la pista del 7 Sur hacia la carretera sur y luego a diversos destinos. Apenas pudimos llegar a Diriamba donde nos abastecimos de combustible antes que se agotara.

El 22 de diciembre era el cumpleaños de mi suegra. Ella dedicaba este día para hacer el rompope y el relleno de Navidad. Esta tradición la sigue mi esposa, ella invariablemente los hace este día.

El 22 de diciembre de 1940 falleció en León mi abuela materna doña Gregoriana de Deshon, 2 días después de un accidente automovilístico que sufrió en la carretera León-Poneloya.

Por todos estos motivos hoy, para mí, es un día de reflexión.  


lunes, 11 de diciembre de 2017

Aniversario de Bodas

Hoy 11 de diciembre de 2017 se cumplen 52 años de mi matrimonio con Dolly Guadalupe Alemán. Fue un sábado por la mañana en la Iglesia de El Carmen en Managua. El 11 de diciembre de 1965.

La boda la celebró Monseñor Manuel Salazar, Párroco de Diriamba quien más tarde fue Obispo de León. Nuestros padrinos fueron el Dr. Edmundo Mendieta y doña Daisy Briceño de Mendieta.

La ceremonia se celebró en la vieja Iglesia de El Carmen destruida por el terremoto de 1972.

Dolly y yo, a continuación celebramos nuestras bodas en los salones del Nejapa Country Club, también destruido por el terremoto del 72.

Incluyo algunas fotos de nuestras bodas.




domingo, 10 de diciembre de 2017

10 de diciembre de 2017

Día de los derechos humanos. No he podido continuar mis publicaciones en Nicaragua de Antaño ya que el administrador del grupo no ha aprobado 2 de mis últimos aportes.

viernes, 8 de diciembre de 2017

8 de diciembre de 2017

Fiesta de la Inmaculada Concepción. Anoche mientras veía por televisión la gritería enfrente de la Catedral de León me dio un ataque de nostalgia y tomé la decisión de revivir este blog que ha estado dormido por más de tres años. Y no es que no he estado escribiendo durante ese tiempo. Tengo más de 20 años de anotar diariamente mis actividades. Escritas a mano, con pluma y tinta como me enseñaron a escribir. Una especie de diario, más bien una crónica.

Poco a poco voy poniéndolas en formato digital y las incorporaré al blog.

Hace algunos años inicié el blog pero no dio resultado. A muy pocos le interesó. Espero que ahora sea diferente. Estaré publicando notas puntuales por medio del grupo Nicaragua de Antaño, pero también pueden entrar al blog directamente.

Por favor hagan comentarios. Iniciemos diálogo. Yo tengo muchas cosas que contarles y también quiero escuchar de ustedes.

jueves, 24 de julio de 2014

EL ANILLO PERDIDO

Esta madrugada soñaba que había perdido mi anillo de boda. Había ido a misa a la Iglesia del Perpetuo Socorro (en el viejo Managua muy cerca de mi colegio) y me encontré que no había misa. Sin embargo, entré al baño y al lavarme las manos me quité el anillo y lo puse a un lado. Al terminar de lavarme, lo olvidé. Hago constar que nunca me quito mi anillo matrimonial, jamás, ni para bañarme, ni para lavarme las manos, ni siquiera para dormir. Muchos anillos se ha perdido de esa manera. Además, para mí tiene un significado simbólico, mi fidelidad a mi voto matrimonial. Me dirigí luego a la Iglesia de San Agustín. Llegué cuando salía el sacerdote a celebrar. En ese momento me di cuenta que no tenía el anillo. Decidí inmediatamente salir a recuperarlo. Tomé un bus en dirección al Perpetuo Socorro. Nunca llegué. Sonó el despertador, eran las 4:50 AM, hora de levantarse. Desperté con pánico, no había recuperado mi anillo. Lo primero que hice fue tocarme el dedo anular de la mano izquierda, gracias a Dios, el anillo estaba ahí.

miércoles, 29 de enero de 2014

30 DE ENERO DE 1921

Hoy hace 93 años falleció en León el Obispo de esa diócesis Monseñor Simeón Pereira y Castellón. Si bien la salud del obispo no era óptima sorprendió lo repentino de su defunción. La muerte del obispo, tan querido por los leoneses, conmovió a la población. Inmediatamente que se divulgó la noticia el pueblo comenzó a congregarse en el Parque Jerez, frente a la Catedral, para esperar el momento del traslado del cuerpo del obispo, revestido de sus ornamentos episcopales, a la nave principal del templo.

lunes, 27 de enero de 2014

27 DE ENERO DE 1944

Hoy hace 70 años falleció en León don Tomás Pereira Castellón, mi abuelo paterno. Por esos años, mi abuelo paterno era un hombre de aproximadamente 78 años de edad, Senador de la República por el Departamento de León, institución de la cual formaba parte de su junta directiva. Había sido Presidente del Congreso Nacional en el año 1931 y como tal había tenido la responsabilidad de trasladar el Congreso Nacional a la ciudad de Masaya después del terremoto que destruyó Managua. Mi abuelo, en su calidad de directivo del Senado, había también firmado la declaratoria de guerra de Nicaragua a Alemania y al Imperio del Japón, aprobada en sesión extraordinaria del Congreso Nacional, en cámaras unidas, el 8 de diciembre de 1941.


Don Tomás, como todo el mundo le llamaba, habitaba en la casa solariega de la familia Pereira-Argüello en compañía de sus hijas solteras Chepita y Mercedes. Mi abuelo era viudo, su esposa Luisa Argüello había fallecido en 1919. 

¿Cómo era León en 1944? No lo recuerdo muy bien, yo tenía 4 años y medio y a esa edad los recuerdos son difusos. Sin embargo, trataré de reconstruir un poco el vecindario de la casa de mi abuelo paterno.

La casa de don Tomás estaba situada en una cuadra larga de la 1ª Calle NE (Calle que pasa por el costado sur del parque de la Merced) a dos cuadra de dicho parque, entre las avenidas 1era NE que pasa frente a la Recolección (Entrada a León viniendo de Managua por carretera) y 2da NE que es una avenida de trazo tortuoso que pasa frente al Parque de San Juan y después de cambiar de rumbo va a morir ignominiosamente al Rio Chiquito. Actualmente ocupa el lugar donde fue la casa de don Tomás, el Supermercado la Unión.
 
La edificación de tres puertas coloniales y un zaguán estaba aproximadamente a mitad de la cuadra. Sobre la misma acera comenzando de la esquina nor-oriental de la intersección de la 1ª calle y la 1ª avenida NE se encontraba la Casa Mántica, luego el establecimiento y habitación de don Sinforiano Robelo, a continuación la casa de don Tomás, luego la casa de habitación de la familia Herdocia, la residencia del Dr. Salvador Reyes Icaza y luego la esquina que no recuerdo. En la acera de enfrente, comenzando de la intersección antes mencionada, se encontraba el Almacén de Nemer Abohasen, la casa de habitación de doña Isabel Argüello de Herdocia, la familia Robelo-González, don Pedro Balladares Ycaza, cuya puerta principal estaba frente a frente a la puerta principal de la casa de don Tomás. No recuerdo otros nombres, sí recuerdo que el Dr. Salvador Reyes tenía su consultorio en la siguiente cuadra hacia el oriente. Recuerdo haber visitado ese consultorio ya que yo padecí de los ojos y el Dr. Reyes era oftalmólogo.
 
La casa de mi abuelo pasaba de calle a calle. De la 1era Calle NE a la 2da Calle NE. Tenía una sala grande que ocupaba el ancho de las tres puertas coloniales, el zaguán antes mencionado, patio de cuatro corredores, traspatio y todavía una parte que daba al costado sur de la Recolección.
 
Tengo pocos recuerdos de esa casa antes de la muerte de don Tomás. El único recuerdo que queda en mi memoria es haber estado en el comedor, sentado a la mesa con muchas personas. Probablemente este hecho ocurrió el día del entierro de mi abuelo ya que él no estaba en el comedor. Yo no tengo ningún recuerdo de mi abuelo solamente lo conozco por los retratos.
 
Después de la muerte de mi abuelo, mis tías dividieron la casa en dos con el fin de alquilar una parte y habitar en la otra. Fue así que construyeron un muro divisorio, hacia el este del muro quedaron dos puertas coloniales por todo el fondo de la casa, hacia el oeste del muro quedaron una puerta colonial que fue la puerta principal y el zaguán. La salida a la 2da Calle fue separada y alquilada a la Nicaragua Machinery. Como parte de la división el antiguo comedor quedó en la parte oriental, mis tías construyeron un nuevo comedor en el segundo patio.
 
Poco tiempo después se instaló en la parte oriental de la casa la Ferretería el Siglo Nuevo de los señores Blandón. Esta ferretería había sido fundada en los primeros años del siglo XX, en la década de los 1900, y por tal motivo se llamó el Siglo Nuevo, nada tiene que ver con el Siglo XXI como algunos creen. La ferretería estuvo en ese lugar hasta que se demolió la casa en la década de los 1960. El nombre se hizo tan famoso que a finales de los años noventa se construyeron, en las casas contiguas, unos cines y un centro comercial que tomaron el nombre de Plaza Siglo Nuevo.

Hoy a 70 años de su fallecimiento, aunque yo no lo recuerdo físicamente lo conozco por la tradición oral de la familia. Sin embargo, él sí me conoció y me debe de haber querido. Me regaló una silla de niño que todavía conservo y un anillo también pequeñito que guardo entre mis recuerdos. Conservo también varios objetos personales que le pertenecieron.

La silla mecedora que utilizaba mi abuelo había sido construida a la medida de su cuerpo. El era corpulento, medía 6 pies 4 pulgadas de estatura y pesaba más de 250 libras. La silla fue construida por un carpintero leonés lo suficientemente ancha, alta y fuerte para acomodar su humanidad y resistir su peso. La silla todavía se conserva, yo la tengo en mi estudio y la utilizo todos los días para leer y orar. Después de la muerte de mi abuelo, mi padre la utilizó durante el resto de su vida y luego pasó a mi poder. 


jueves, 5 de diciembre de 2013

MIS VECINOS MAS CERCANOS, PARTE III

3ª Avenida N.O. entre la 3ª Calle N.O. y la 1ª Calle N.O.: La 3ª Avenida N.O. hacia tope (intersección en forma de T) en la 1ª Calle N.O. Estas dos cuadras estaban habitadas por varias familias y habían algunas pulperías y comercios. Entre la 3ª Calle N.O. y la 2da caminando hacia el sur recuerdo a mano derecha el establecimiento de Humberto Fonseca Mendoza y la residencia de los Solórzano Arceyut. En la esquina de la 2ª Calle N.O la familia Solano-Terán. Humberto Solano fue compañero de colegio en el Pedagógico. Siguiendo hacia el tope a mano derecha la familia Soper que vivía en una casa moderna de tres pisos y a mano izquierda, siempre caminando hacia el sur, la pulpería de la Mercedes y un taller de carga de baterías. El tope de la 3ª Avenida N.O. y la 1ª Calle N.O. era muy interesante, en el propio tope había una tienda de doña Eva Otero de Duarte. En la esquina N.E. vivía la familia Ortega-Saavedra padres de Daniel y en la esquina N.O. una señora llamada Rosario Murillo no la esposa de Daniel Ortega, sino que una descendiente de la de Rubén Darío. Yo no recuerdo nunca haber visto a Daniel Ortega en el barrio, siendo yo 7 años mayor no coincidimos, sin embargo, puedo imaginarme que el pintor Fuchs que pintó los frescos del techo de la Basílica Menor de San Antonio y los de la Iglesia de San Rafael del Norte sí lo debe de haber visto. Si la memoria no me falla el pintor Fuchs vivía cerca y era o el padre o el hermano de Guillermo Fuchs que estuvo en el Pedagógico unos cuantos años. Para no apartarme de este tope sobre la 1ª Calle N.O. hacia el este se encontraba la Panadería La Rosa Blanca propiedad de la familia Mendieta-Murillo emparentada con el Alcalde Andrés Murillo y hacia el oeste la residencia del Dr. Enrique Lacayo Farfán y la familia Ruhl-Icaza.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

LAS DIRECCIONES DEL VIEJO MANAGUA

Algunos amigos me han llamado por teléfono diciéndome que les resulta difícil recordar el sistema de direcciones del viejo Managua. Especialmente los más jóvenes no recuerdan la numeración de las calles y avenidas. Cabe entonces una pequeña aclaración.

En lugar de Norte, Sur, Este y Oeste es mejor pensar en Lago, Montaña, Arriba y Abajo. Como Managua era una ciudad pequeña el lago siempre estaba al Norte y la montaña, las sierras de Managua siempre estaban al Sur. Actualmente con el crecimiento de la ciudad esa localización ya no es tan exacta. Sin embargo, el sol siempre sale por el lado de arriba y se pone por el lado de abajo. Las direcciones en lugar de darse por calles y avenidas y número de casa se daban aproximadamente con respecto a lugares bien conocidos como el Arbolito, La Hormiga de Oro, el Tanque Verde, etc.

Los límites de la ciudad eran aproximadamente por el Norte el lago, por el sur la loma de Tiscapa, al Este la Aviación, y el Oeste el Cementerio. La Aviación eran las cárceles de ese nombre que quedaban donde estuvo el viejo Aeropuerto Xolotlan, esto es antes que se construyera la pista del actual aeropuerto internacional de Managua.

Si encuentran interesante mis apuntes los seguiré publicando. Diariamente veo las estadísticas y todos los días aumenta el número de personas que entraron al blog.

Buen día a todos.

martes, 3 de diciembre de 2013

MIS VECINOS MAS CERCANOS, PARTE II

Intersección de la 3ª Avenida N.O. y la 3ª Calle N.O. (Momotombo): En la esquina N.E. de la intersección se encontraba el Edificio Terán. En la esquina N.O. habitaba el Dr. Jorge Icaza y su esposa doña Cristina Montiel. En la esquina S.E. de esa intersección se encontraba una casa que la ocupó un Sr. Juan Navas  que tal vez fue uno de los primeros que se dedicó a la reparación de equipos de sonido, parlantes, amplificadores etc., más tarde habitaron esa casa la familia Láinez-Tercero quienes modernizaron la casa y construyeron un anexo sobre la calle Momotombo. Finalmente en la esquina S.O. había una casa muy curiosa, la esquina era redondeada y la puerta estaba centrada en la esquina, daba a la esquina como las hay en Granada, tenía una gradas de acceso y su puerta, de hojas curvas, estaba en alto. No recuerdo los nombres de quienes habitaron ese inmueble. Solamente recuerdo que allí vendían helados caseros y que muchas veces fui a comprarlos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

MIS VECINOS MAS CERCANOS, PARTE I

Enfrente de mi casa por el lado de la 3a Avenida N.O. habían tres casas de norte a sur: en la intersección con la 4ta Calle N.O., una casa pequeña que hacía esquina, donde vivía don Guillermo Selva padre del Magistrado Guillermo Selva Arguello, ya fallecido y de quien fui amigo desde la infancia. Después de la muerte de doña Julia esposa de don Guillermo esta familia se fue del barrio y a esa casa llegó a vivir don Diego López Roig y su esposa doña Zulay Echandi, hermana del Presidente Echandi de Costa Rica. Fui muy amigo de Diego y Arnoldo sus dos hijos. La siguiente casa en medio de la cuadra la habitó por muchos años el Dr. Roberto González Dubón, su esposa doña Merceditas López Roig, hermana de don Diego y sus hijos. Todavía conservo amistad con las hijas del Dr. González, especialmente con María Enriqueta esposa de Oscar Stadthagen.  

Voy a comenzar a describir lo que me acuerdo de las calles aledañas a mi casa. A pesar de que la puerta principal de mi casa era la de la sala, el acceso diario se hacía por el garaje que daba a la 3ª Avenida N.O. Al salir del garaje rumbo hacia el sur que era la ruta que seguía para ir a pie al colegio estaba el recién construido Edificio Terán, llegando a la esquina nos encontrábamos con la 3ª Calle N.O. (Calle Momotombo actual Dupla Norte) que era la arteria más transitada del barrio.

domingo, 1 de diciembre de 2013

LA RESIDENCIA DE MIS PADRES

La residencia de mis padres estaba situada exactamente en la esquina S.E. de la intersección de la 3ª Avenida N.O. y la 4ta Calle N.O. Mi dirección nicaragüense era: de la Hormiga de Oro una cuadra arriba y media al lago. Contiguo al Edificio Terán o bien de la esquina suroccidental del Palacio de Comunicaciones una cuadra abajo. 

Managua era una ciudad perfectamente cuadriculada. Sus ejes eran la Avenida Central más tarde bautizada como Avenida Roosevelt y la Calle Central. Las calles estaban identificadas en cada esquina mediante placas de concreto incrustadas en las aceras de tal manera que para averiguar en calle uno estaba debía de ver hacia abajo y no hacia arriba como sucede en la mayor parte de las ciudades. Fue el Alcalde Andrés Murillo quien cambió los antiguos rótulos metálicos en la parte superior de las casas esquineras por las placas de concreto. Lo hizo porque los propietarios de las casas las pintaban y pintaban encima del rótulo.

En 1952 el alcalde Murillo publicó un decreto obligando a que las casas tuvieran número conforme a la nomenclatura aprobada por la municipalidad. Todas las casas tenían su número en una plaquita metálica pintada de blanco con números rojos en la parte superior y al centro de la puerta principal de cada casa o establecimiento. Todos respetábamos los números de las casa, a nadie se le ocurría arrancarlo y todos hacíamos uso de aquella nomenclatura tan sencilla. Hablo de casa ya que fue hasta en la década de los cincuenta que se comenzaron a construir edificios.

La casa de mis padres ostentaba dos números, con sus respectivas plaquitas, el 305 por el lado de la calle y el 404 por el lado de la avenida. Nuestra dirección oficial era 4ta Calle N.O. #305 y es así como la utilizábamos para el correo.